En estas plantaciones trabajamos con agricultores locales para desarrollar un modelo de negocio sostenible, compartiendo y fomentando buenas prácticas agrícolas mediante viveros, formación y asistencia agronómica. Controlamos la calidad de las avellanas desde el árbol hasta la cosecha, pasando por el transporte y el tostado, que se realiza en nuestras propias plantas de producción.